La adjudicación de las concesiones para los chiringuitos de verano en las playas de Cangas ha generado un fuerte interés empresarial, pero también controversias por presuntas irregularidades y falta de transparencia en el proceso.
Un negocio en auge y un proceso competitivo
La convocatoria para explotar chiringuitos y servicios de temporada en las playas de Cangas ha evidenciado el gran atractivo económico de este tipo de negocios. Este año, el Concello y Costas del Estado han recibido 43 solicitudes para 15 emplazamientos disponibles, con una media de tres peticiones por espacio.
Este incremento ha disparado los ingresos potenciales del Concello, que podrían superar los 100.000 euros gracias al sistema de adjudicación al mejor postor, una fórmula que fomenta la competitividad entre los solicitantes.
El caso más relevante se ha dado en la playa de Menduíña, donde seis aspirantes compitieron por un único emplazamiento. Según fuentes, al menos dos ofertas superaron los 20.000 euros, una cifra muy por encima del canon mínimo de 70 euros por metro cuadrado establecido.
Alegaciones y acusaciones de irregularidades
Sin embargo, el entusiasmo empresarial se ha visto empañado por denuncias de falta de transparencia en el proceso. Fernando Portela, actual gestor del chiringuito Aranza y uno de los aspirantes en Menduíña, ha presentado alegaciones formales ante el Concello, cuestionando la legalidad del procedimiento.
En una carta dirigida a las autoridades, Portela denuncia la negativa del Concello a proporcionar información clave sobre el proceso, como el acceso a las ofertas presentadas, las fechas y horas de registro, y los responsables del manejo de estas. Además, señala que su oferta, que duplicaba el canon de años anteriores, fue superada por una cifra mínima por el titular anterior, lo que ha despertado sospechas en un contexto de presuntos casos de fraude vinculados al partido gobernante.
“La falta de transparencia es inadmisible. Exijo pruebas claras que demuestren la legalidad del proceso”, señala Portela en su escrito, y advierte de su intención de llevar el caso ante las autoridades competentes si no obtiene una respuesta satisfactoria.
Silencio institucional y malestar ciudadano
A dos días del cierre del periodo de reclamaciones, Portela no ha recibido respuesta formal por parte del Concello de Cangas, más allá de excusas vagas. Esta actitud ha generado un creciente malestar, no solo en el propio Portela sino también entre el resto de empresarios participantes, quienes demandan mayor claridad en la gestión pública.
Desde Vigoé intentamos contactar con responsables del Concello para obtener declaraciones, pero nos encontramos con la negativa de proporcionar información, alegando inicialmente la ausencia del responsable y, posteriormente, descartando cualquier tipo de comunicación oficial sobre el tema.
Este conflicto en Cangas refleja las tensiones entre la creciente demanda de negocios turísticos en el litoral y la necesidad de procesos de adjudicación claros y equitativos. Mientras el Concello de Cangas busca consolidar ingresos y dinamizar la economía local, los denunciantes exigen garantías de que estos procedimientos cumplan con los principios de igualdad y legalidad.
Con las alegaciones todavía sin resolver, la polémica sobre las concesiones de los chiringuitos de Cangas continúa en el centro del debate, marcando un verano donde la gestión pública será tan observada como las playas que busca aprovechar.