Hace unos días la escritora coruñesa Lucía Lago llegaba a Vigo para presentar su primera novela, El faro de la sirena, una obra que ha irrumpido en el panorama literario con fuerza y que ya va por su segunda edición desde su lanzamiento el pasado septiembre. Publicado por Suma de Letras, este debut combina la riqueza del folclore gallego con una narrativa evocadora que recuerda a autoras como Kate Morton, Daphne du Maurier o Charlotte Brontë, logrando capturar la atención de los amantes de las tramas a dos tiempos, los misterios familiares y las leyendas impregnadas de magia.
En un encuentro durante su visita a Vigo, Lago compartió con Vigoé los entresijos de su proceso creativo, sus inspiraciones y el profundo vínculo con Galicia que atraviesa cada página de su obra. A continuación, desgranamos la esencia de El faro de la sirena y conocemos más de cerca a esta nueva voz de la literatura española.
Una autora con raíces gallegas y pasión por las letras
Lucía Lago nació en A Coruña y su trayectoria refleja una dualidad fascinante: por un lado, su formación académica y profesional como licenciada en Derecho y Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de La Coruña, que la llevó a trabajar como asesora jurídica en la Administración General del Estado; por otro, su amor incondicional por la literatura, que la ha acompañado desde niña. «Escribo desde muy pequeña y soy una lectora voraz», confesó Lago durante la conversación. Ha vivido en Barcelona y, desde 2023, reside en Madrid, pero su conexión con Galicia permanece intacta: «La naturaleza de Galicia, tierra de mis raíces, junto con sus leyendas, paisajes y tradiciones, ha inspirado mi primera novela».
Publicar El faro de la sirena ha sido, en sus palabras, «la materialización de algo que anhelaba, pero con lo que casi no me atrevía a soñar». Compatibilizar su carrera jurídica con la escritura no ha sido tarea fácil: «Ha sido un poco locura», admite entre risas. «Son dos mundos muy distintos, pero la escritura forma parte de mí. Es algo terapéutico, una forma de existir en el mundo».
‘El faro de la sirena’, un viaje entre dos épocas
La novela se desarrolla en dos líneas temporales que se entrelazan con maestría. En 1920, conocemos a Mairi, una niña solitaria que vive con su padre en un faro en la costa atlántica gallega. Apodada ‘la hija de la sirena’ por los aldeanos, su existencia está marcada por el misterio de su madre, desaparecida en una tormenta, y el rechazo supersticioso de su entorno. Todo cambia con la llegada de la familia Andrade Puig i Serra y la construcción de una enigmática mansión indiana sobre las rocas, un evento que transforma su mundo para siempre.
En 2007, la trama salta a Clara, una joven en plena crisis existencial que regresa a Galicia para encontrarse a sí misma. Obsesionada desde niña por esa misma mansión indiana, Clara encuentra trabajo como asistente de Hilda Silva, una anciana escritora repleta de secretos. A través de su investigación, desentraña las palabras silenciadas del pasado, reconstruyendo no solo la historia de la casa, sino también sus propias raíces.

«Como lectora, siento predilección por las tramas estructuradas en dos líneas temporales», explicó Lago. «Nos ayudan a conocer las dudas y esperanzas de los personajes del pasado y, a la vez, a descubrir junto a las protagonistas del presente los secretos silenciados durante décadas. Creo que para comprender el presente es fundamental volver la vista atrás».
Galicia protagonista silenciosa
El paisaje gallego no es un simple telón de fondo en El faro de la sirena, sino un elemento vivo que respira en cada capítulo. El mar, los acantilados, la niebla y la morriña impregnan la narrativa, dotándola de una atmósfera única. «Galicia se respira en todo lo que hago», afirmó la autora. «Me siento profundamente conectada con su paisaje, historias y tradiciones. Son mis raíces y lo que me conecta con mi familia y mis ancestros. Me inspira de un modo innato».
Esta conexión se refleja en pasajes como el siguiente: «La morriña y el arraigo son sentimientos difíciles de explicar. Unos lazos invisibles que te vinculan a un lugar concreto; un vínculo mágico que hace languidecer a sus portadores cuando están lejos». Para Lago, describir estos paisajes es una forma de trasladar a los lectores a las costas gallegas, con sus tardes brumosas y sus tormentas feroces, pero también con su luz y su mar turquesa.
Inspiraciones literarias y un homenaje a la lectura
La influencia de autoras como Kate Morton o las hermanas Brontë es innegable en el estilo preciosista y envolvente de Lago, pero su obra trasciende la mera emulación. «Siempre había soñado con fusionar el tipo de historias que me atrapan como lectora con nuestras leyendas y tradiciones», reveló. «He intentado enlazar mis raíces con el estilo narrativo de aquellos referentes que tanto admiro».
Además, El faro de la sirena es un homenaje a la literatura misma. Repleta de guiños a obras como Cien años de soledad, Mujercitas o los poemas de Rosalía de Castro, la novela refleja la pasión de su autora por los libros. «Es un homenaje a los lectores y a mi amor por la literatura», aseguró. «Casi todos los personajes leen o escriben, y he escrito con la ilusión de que los amantes de la lectura se sientan identificados».
El proceso creativo: de la duda al amanecer
Escribir su primera novela fue un viaje de casi tres años lleno de retos y descubrimientos. «Al principio todo era nuevo, nunca me había enfrentado al reto de escribir una novela», confesó Lago. «Tuve que sortear miedos y dudas, la eterna pregunta de si sería capaz». Sin embargo, un momento clave marcó un punto de inflexión: «Terminé el capítulo de ‘El incidente’ y se me hizo de día escribiendo. Me olvidé de dormir, estaba tan atrapada por la historia de Clara que me sorprendió el amanecer desde mi escritorio. A partir de ahí, los personajes tomaron las riendas».
El resultado es una trama que engancha desde la primera página, con personajes femeninos inolvidables y una voz narrativa que, aunque pulida con el tiempo, destila naturalidad y cariño. «Solo espero que los lectores vean reflejado el cariño que he puesto en cada palabra», añadió.
Un debut con mensaje
Como escritora debutante, Lucía Lago tiene claro lo que desea transmitir con su obra. En los agradecimientos de la novela, dedica unas palabras a sus lectores que resumen su intención: «Nada me haría más feliz que imaginar que has sentido un flechazo por esta historia y que con ella has logrado desconectar y olvidar, por un ratito, tus obligaciones y pesares. Los libros sanan, calman y curan como la mejor de las medicinas. Solo deseo que esta novela llegue a todos aquellos que la necesiten y que pueda transportaros a la Galicia mágica y misteriosa a la que tanto quiero».
Con El faro de la sirena, Lucía Lago no solo debuta con una historia cautivadora, sino que se posiciona como una autora a seguir. Su capacidad para entrelazar el pasado y el presente, el folclore y la emoción, promete dejar una huella duradera en quienes se adentren en las brumas de su faro. Y, como ella misma adelanta, esta es solo la primera de muchas historias que espera imaginar desde su adorada Galicia.