El BNG de Vigo ha dado el paso y ha denunciado ante Fiscalía el «escándalo sin precedentes» del «falso patrocinio publicitario» del concierto de Guns N’ Roses en la ciudad, al apreciar hasta un total de cuatro posibles delitos que sumarían penas de hasta 50 años de cárcel y 18 de inhabilitación para cargo público.
Así lo ha señalado este jueves el portavoz nacionalista, Xabier Pérez Igrexas, a las puertas de los juzgados olívicos tras presentar dicha denuncia. Igrexas ya había advertido en el pleno extraordinario celebrado el pasado 13 de marzo que el gobierno local «no se iba a ir de rositas» avanzando «acciones en otras instancias» como así han hecho finalmente.
Al caso, el portavoz nacionalista ha criticado los «gravísimos hechos e irregularidades» que supuso este «intento de utilización de forma ilegal» de casi dos millones de euros públicos, por lo que «no puede quedar impune».
Tras lamentar que el gobierno local «no asumiese ningún tipo de responsabilidad» y tampoco «diese explicaciones», el BNG promueve estas acciones judiciales para «depurar responsabilidades» porque «ninguna mayoría absoluta da derecho a chalanear con dos millones de euros amañando un contrato de presunto patrocinio publicitario», ha señalado en su comparecencia.
El nacionalista ha esperado que ahora Fiscalía atienda la demanda e inicie diligencias para investigar el asunto al apreciar el BNG «elementos más que indiciarios» de cuatro posibles delitos: prevaricación administrativa, malversación, fraude y falsedad documental.
50 años de cárcel
Así, estos ilícitos penales sumarían en sus penas máximas un total de 18 años de inhabilitación para cargo público y penas de prisión de hasta 50 años, según el Bloque, lo que plasma «la gravedad de los hechos que se denuncian».
Por su parte, Xabier Pérez Igrexas ha anunciado que el BNG ha presentado también un escrito ante el Consello de Contas sobre el mismo tema, al ser el órgano fiscalizador de las administraciones públicas, con el objetivo de que se lleve a cabo una investigación exhaustiva del caso.
«Este escándalo no puede quedar impune», ha sentenciado el portavoz nacionalista, esperando que estas acciones permitan «poner luz donde el gobierno de Abel Caballero puso sombras, negándose a asumir responsabilidades».