Era el último edificio del corazón del Casco Vello, y por ende de Vigo, en recuperarse totalmente. Tras casi tres años de obras de rehabilitación y algunos más de trámites administrativos ante la Gerencia de Urbanismo, al fin el histórico edificio de la emblemática (y ya desaparecida) Cerería San José luce con todo su esplendor en plena Praza da Constitución haciendo esquina con la calle Sombrereiros.
Con motivo de la fiesta de la Reconquista se empezaron a retirar los andamios y las vallas que, desde hace años, aislaban el inmueble del siglo XVIII del resto de la plaza. De hecho, como confirmaron sus propietarios, fue a petición del Concello de Vigo, y tras llegar a un acuerdo, por lo que decidieron dejar a punto la zona para «aprovechar mejor la plaza y que se pudiese disfrutar» de la tradicional romería urbana sin problemas.
De este modo, dio lugar a una nueva imagen más limpia y patrimonial, si cabe, del corazón del Casco Vello de Vigo.
Y es que a pesar de que todavía le quedan «algunos flecos» pendientes para rematar por completo la obra, lo cierto es que la rehabilitación realizada ya da buena cuenta del cuidado trabajo en el que se tuvo que priorizar la conservación y protección de ciertos elementos destacados, como así consta en la ficha del Pepri (el Plan Especial de Reforma Interior del Casco Vello), y que hacían referencia a la fachada de piedra, la estructura interior, los soportales, la carpintería de madera y la barandilla.
De hecho, como se observa con tan solo echar un vistazo al remozado edificio -y como bien confirmaron a VIGOÉ desde la empresa familiar propietaria del mismo-, resta por colocar las forjas de los balcones puesto que las existentes las llevaron «a limpiar y a esmaltar» para mantener y conservar su autenticidad.
Tras ello, se certificará el final de obra y se necesitarán los permisos pertinentes de la administración para poder poner en el mercado los tres pisos que resultaron -uno por planta- tras la rehabilitación del inmueble.
Serán tres apartamentos que se pondrán en alquiler en este privilegiado lugar de la ciudad, pero hasta que la propiedad no disponga de todos los trámites que dependen de la administración local «aún no saldrán al mercado».
Como señalaron, esperan que «sea pronto» pero lo cierto es que la lenta burocracia que han tenido que vivir durante el largo proceso que se inició hace ya más de cinco años -el alcalde Caballero anunció su autorización en noviembre del año 2019-, les hace ser prudentes con respecto a los pasos que aun les quedan por delante para la obtención de la licencia de primera ocupación y su posterior puesta en el mercado de alquiler.
Local comercial, ya en alquiler
Con todo, el inicio efectivo de las obras se realizó finalmente en octubre del año 2022 tras una serie de modificaciones en el proyecto. El presupuesto presentado para la reforma ante la Gerencia de Urbanismo era de 156.450 euros y tenía como objetivo remodelar el inmueble -que se encontraba en muy mal estado interior- para construir tres plantas de viviendas (2º, 3º y 4º piso) y dos de uso sociocultural-recreativo en el bajo y primero. La licencia otorgada también hacía referencia a la necesidad de eliminar los elementos “fuera de ordenación” que se encontraban en la cubierta.
Ahora, casi tres años después, la imagen es completamente distinta aunque sigue manteniendo su alto valor urbanístico y patrimonial.
Mientras, en su bajo -en el número 11 de la vetusta plaza y que se caracteriza por seguir la línea de soportales de la mayoría de edificios del punto de encuentro vigués- se ubicó durante décadas la famosa cerería, de la que ahora ya no queda nada más que un renovado local comercial que ya busca nuevos moradores.
De hecho, ya luce un cartel de ‘se alquila’ en sus puertas con el objetivo de ir ofreciendo el espacio -que realmente es bajo y primero- a posibles negocios o emprendedores.
En un principio se estipulaba un uso hostelero pero sus propietarios se muestran «abiertos a posibilidades» de cara a personas o empresas que muestren interés por ubicarse en pleno corazón del Casco Vello de Vigo.
Por ahora no tienen ofertas pero esperan que en el plazo de unos meses puedan tener un nuevo establecimiento en marcha en una zona envidiable del centro de Vigo y, además, en un mítico local que durante décadas albergó uno de los negocios más tradicionales de la historia de Vigo y que, año tras año, era lugar de peregrinación y paso para todos los devotos del Cristo de la Victoria.