Nueva jornada alrededor del escándalo de la «manipulación» de las puntuaciones de las sedes candidatas a albergar el Mundial 2030 que dejó fuera a Vigo, que sí estaba seleccionada en el primer momento. Mientras en el resto de España y ya en medios internacionales se continúa hablando sobre la irregular decisión que dejó fuera a Balaídos, que ya se ha cobrado la dimisión de María Tato, de nuevo en Vigo es el enfrentamiento partidista el que protagoniza la vida política.
Así, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, aprovechó su visita a Vigo para pedir que no se utilice la polémica sobre la elección de sedes del Mundial 2030 para la confrontación política y ha subrayado que el objetivo es que Vigo entre en el listado de sedes, donde ya está A Coruña, por lo que ha apelado a «unir fuerzas».
En declaraciones a los medios durante un acto en Vigo, el titular del Ejecutivo autonómico ha señalado que es necesario «dar explicaciones y saber lo que ha pasado» pero ha añadido que «no lleva a ninguna parte utilizar esto para un enfrentamiento más», en alusión a la exigencia del gobierno municipal vigués, que reclama a Rueda que se ponga al frente para pedir explicaciones a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) sobre los criterios para seleccionar esas sedes y las supuestas irregularidades que dejaron fuera al estadio Abanca Balaídos.
Tras lamentar que se utilice esta situación para «marcar culpables externos», el presidente gallego ha recordado que la Xunta ya anunció en 2022 que colaboraría económicamente con las sedes gallegas que resultasen elegidas, con una condiciones ya fijadas. «Es lo que seguimos diciendo. Ojalá pueda haber dos sedes en Galicia, y ahí estará la Xunta colaborando», ha señalado.
Sobre la moción aprobada en el pleno de Vigo (con el voto a favor del PSOE y la abstención de PP y BNG), en la que se exige a Rueda que pida explicaciones a la RFEF por la supuesta manipulación de las puntuaciones, el presidente de la Xunta ha señalado que no es el único que puede pedirlas: «También el presidente del Gobierno puede pedirlas, o el ministro responsable de Deportes».
En todo caso, ha insistido en pedir que no se caiga «en la tentación de la confrontación política con cualquier asunto» y ha advertido de que es «un error» centrarse en juzgar cómo se ha llevado a cabo el proceso, olvidando el «resultado final» deseado, que es que Vigo pueda ser sede del Mundial 2030.
«Por supuesto que es bueno saberlo todo, pero lo fundamental es mantenernos unidos. Ayer vi unas manifestaciones que me gustaron poco y que son lo de siempre, y ahí a la Xunta no la van a ver. Yo quiero resultados, y los resultados pasan por unir fuerzas. Hay ejemplos de sobra y yo quiero también ejemplos de eso en esta ciudad», ha sentenciado.
Caballero añade leña a la polémica
Acto seguido, ha sido el alcalde, Abel Caballero, el que ha respondido a esta petición de Rueda de «unir fuerzas» avivando más la polémica, asegurando que el máximo mandatario gallego «sabe más de lo que dice» y exigiendo, de nuevo, la dimisión del conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, por afirmar que Vigo se había quedado fuera por la falta de influencia del gobierno local. «Es una expresión que ralla en lo inadmisible al hablar de favoritismo y de amiguismo», ha insistido.
«El presidente de la Xunta hizo unas declaraciones como si no tuviese nada que ver con él, como si Vigo no fuese Galicia y le diese igual», interpretó Caballero.
En un audio enviado a los medios de comunicación, el regidor local ha recordado que lleva meses pidiendo la publicación de las calificaciones de los candidatos y ha señalado que, ante eso, «la Xunta se quedó callada porque para ellos aquello era lo normal». «Silencio total, ni un solo apoyo a la candidatura de Vigo», ha reprochado.
Caballero ha respondido además a Rueda que «el Gobierno de España sí habló, a través del presidente del Consejo General de Deportes, nada menos, que dijo que Vigo tenía que ser sede titular».
Lo que tiene que hacer Rueda, a juicio de Caballero, es «exigir al presidente de la Federación que restituya a Vigo como sede».
«El presidente de la Xunta no se enteró de que esto es un escándalo monumental del que toda España está hablando, de que a Vigo le excluyeron indebidamente», ha recordado.
Por ello, ha apuntado que el presidente gallego «sabe de esto mucho más de lo que está diciendo», frase que ha dicho hasta en dos ocasiones para acto seguido volver a pedir la destitución de Diego Calvo. «Ya sabemos lo que Rueda opina sobre que Vigo sea sede del Mundial», ha concluido.