En alguna ocasión hemos comentado la existencia del antiguo restaurante ubicado en lo alto del parque de O Castro, en la ciudad de Vigo, una construcción moderna que estaba apoyada en las antiguas murallas de la histórica fortificación. Desde los enormes ventanales de aquel restaurante se contemplaba toda la ría. Allí se celebraron numerosas bodas, bautizos, comuniones y banquetes, y muchas personas todavía lo recordarán como lugar de encuentro familiar y de reuniones de amistades. Un buen día el Concello de Vigo tomó la decisión de recuperar toda la muralla y devolver al castillo el esplendor que le corresponde, y así se encuentra en la actualidad. Una decisión muy acertada que es justo recordar para que nunca vuelvan a repetirse esos abusos urbanísticos.